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Quitar el gotelé: cuándo merece la pena y cómo lo hacemos

Foto del escritor: Abellán Pintura Profesional
Abellán Pintura Profesional
2 sept
5 min de lectura

El gotelé fue el acabado estrella de las viviendas construidas entre los años 70 y los 90, y hoy es justo lo contrario: uno de los elementos que más rápido envejece una reforma y que más se pregunta cómo eliminar. Trabajamos este servicio en Barcelona ciudad y en el resto de la provincia —Maresme, Granollers, L'Ametlla del Vallès, Vallès Oriental y Vallès Occidental—, y es una de las consultas más recurrentes en reformas de vivienda de segunda mano.


Aquí explicamos cuándo tiene sentido quitarlo, cuándo no es estrictamente necesario, y cómo lo hacemos para que el resultado sea una pared realmente lisa y no una versión "disimulada" del problema original.


Antes de nada: un aviso importante sobre el gotelé antiguo


Este punto no lo cuenta casi nadie y es relevante: en viviendas construidas antes de mediados de los 80, algunos morteros y pastas proyectadas —entre ellas ciertos goteles— podían contener fibras de amianto como parte de su composición, una práctica habitual en materiales de construcción de esa época hasta que se empezó a restringir su uso.


Esto no significa que todo gotelé antiguo lo contenga, pero si tu vivienda es de esa época y vas a picar o lijar gotelé de forma agresiva, lo responsable es no dar por hecho que "seguro que no pasa nada" y, ante la duda, consultar con un profesional sobre si conviene un análisis previo del material antes de generar polvo en el proceso. Es una cuestión de salud, no de estética, y preferimos decirlo con claridad aunque no sea el punto más "vendible" del artículo.


Cuándo merece la pena quitar el gotelé

No todas las paredes con gotelé necesitan el mismo tratamiento. Como criterio general:


Merece la pena quitarlo cuando:

  • Vas a repintar la vivienda completa y quieres un acabado liso moderno, sin textura.

  • El gotelé está muy deteriorado, con zonas desprendidas, amarilleado por humo o humedad, o con parches visibles de reparaciones anteriores.

  • Vas a instalar iluminación indirecta, molduras o cualquier elemento que quede mal con una superficie texturizada.

  • Es una reforma integral y el coste de alisar se diluye dentro del conjunto de la obra.


No es estrictamente necesario cuando:

  • El gotelé está en buen estado y el objetivo es solo cambiar de color: en ese caso, repintar directamente sobre él (con el producto adecuado) es una opción más rápida y económica, aunque el resultado seguirá teniendo la textura original.

  • El presupuesto es muy ajustado y hay otras partidas de la reforma con más prioridad estructural o funcional.

Aquí es donde aporta valor una valoración técnica real: no todo el mundo necesita quitar el gotelé, y un profesional honesto te lo dice, en lugar de vender el servicio por sistema.


Los métodos para quitar o disimular el gotelé

Hay más de una forma de resolver el problema, y no todas dan el mismo resultado ni tienen el mismo coste:


1. Alisado con pasta niveladora Es el método más habitual y el que da mejor relación resultado/coste. Se aplica una pasta especial sobre el gotelé existente en varias manos, lijando entre capas, hasta conseguir una superficie completamente lisa. No requiere retirar el gotelé original, sino cubrirlo y nivelarlo.


2. Picado y retirada completa del gotelé Se elimina físicamente la capa de gotelé hasta dejar el soporte original (generalmente yeso o cemento). Es el método más invasivo, genera más polvo y escombro, y solo tiene sentido cuando el gotelé está muy deteriorado o hay sospechas fundadas de humedad debajo que hay que tratar directamente sobre el muro.


3. Colocación de placas de yeso laminado (pladur) sobre el gotelé existente Se instala una nueva superficie lisa por encima, sin tocar el gotelé original. Es rápido y limpio, pero resta unos centímetros de espacio en la habitación y no es la opción más habitual salvo en casos concretos (techos con mucha irregularidad, por ejemplo).


4. Lijado directo del gotelé Rebajar la textura con lijadora sin llegar a alisar por completo. Es la opción menos recomendable: genera muchísimo polvo, el resultado rara vez queda uniforme, y en gotelé antiguo es precisamente el método que más expone a la cuestión del amianto que comentábamos antes.

Para la mayoría de viviendas, el alisado con pasta niveladora es la opción que mejor equilibra resultado, tiempo de obra y coste, salvo que haya un motivo técnico concreto para elegir otro método.


Cómo lo hacemos

Un alisado de gotelé bien ejecutado no es "dar dos manos de pasta y ya está". El proceso que marca la diferencia en el resultado final incluye:


  1. Diagnóstico previo del estado del muro. Revisamos si hay humedad, fisuras o desprendimientos antes de empezar, porque taparlos con pasta sin resolver la causa solo pospone el problema.

  2. Protección total del espacio. Suelos, mobiliario, marcos de puertas y ventanas quedan protegidos antes de generar cualquier polvo.

  3. Aplicación de la pasta niveladora en varias manos. Nunca en una sola capa gruesa: el resultado liso y sin ondulaciones se consigue con manos sucesivas más finas, lijando entre cada una.

  4. Lijado fino de acabado. Es el paso que determina si la pared queda realmente lisa a la vista y al tacto, o si se notan ligeras ondulaciones bajo luz rasante.

  5. Imprimación antes de pintar. Una superficie recién alisada necesita un sellado previo para que la pintura final se adhiera de forma uniforme y no absorba de forma irregular.


Un consejo que pocos dan: cuidado con la luz rasante


Si en la habitación hay una fuente de luz muy lateral —una lámpara de pie, un foco empotrado cerca de la pared, o luz natural que entra en ángulo bajo por la tarde—, cualquier mínima imperfección del alisado se va a notar mucho más de lo esperado. Si sabes que tu salón tiene ese tipo de iluminación, merece la pena comentarlo antes de empezar, porque el nivel de acabado que se busca en esa pared concreta puede necesitar una mano extra de lijado fino.


Preguntas frecuentes sobre quitar el gotelé


¿Es necesario quitar el gotelé para repintar la pared? No siempre. Si el gotelé está en buen estado, se puede repintar directamente sobre él con un producto adecuado. Quitarlo o alisarlo solo es necesario si se busca un acabado liso moderno o si el gotelé está deteriorado.


¿Puede tener amianto el gotelé de una vivienda antigua? En viviendas construidas antes de mediados de los años 80, algunos materiales proyectados de la época, incluidos ciertos morteros y goteles, podían contener fibras de amianto. Ante la duda, lo recomendable es no picar ni lijar de forma agresiva sin antes valorar con un profesional si conviene comprobar la composición del material.


¿Cuánto tiempo lleva alisar una habitación con gotelé? Depende de la superficie y del número de manos de pasta necesarias, pero al tratarse de un proceso con varias capas y tiempos de secado entre cada una, no es un trabajo de un solo día, incluso en habitaciones de tamaño estándar.


¿Qué método es mejor: picar el gotelé o alisarlo con pasta? Para la mayoría de casos, alisar con pasta niveladora sobre el gotelé existente da mejor resultado con menos obra y menos generación de polvo que picar y retirar el gotelé por completo, salvo que haya humedad u otro problema en el muro que requiera intervenir directamente sobre él.


Si estás valorando quitar el gotelé de tu vivienda


Cada pared con gotelé tiene su propia historia: antigüedad, estado de conservación, tipo de iluminación de la estancia. Antes de decidir el método, hacemos una valoración real del estado del muro para recomendar la solución que realmente tiene sentido en tu caso, no la que se vende por defecto.

Realizamos este servicio en Barcelona ciudad y en toda la provincia: Maresme, Granollers, L'Ametlla del Vallès, Vallès Oriental y Vallès Occidental.

 
 
 

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